domingo, 25 de abril de 2010

LOS MEJORES JUGADORES PALMEROS DE BALONCESTO



No me negarán que ocho décadas de baloncesto en la isla dan para mucho, sobre todo si La Palma fue la avanzadilla de este deporte en Canarias y, luego, siempre le mantuvo  una especial querencia (de La Palma se ha dicho que, de cada cinco personas, cuatro eran jugadores de básquet). Por eso, y pese a lo arriesgado del envite (de ahí que mejor lo hago aquí, en este blog, donde nadie me ve), me haya propuesto efectuar un difícil ejercicio de retrospectiva para, con el conocimiento que pueda albergar sobre la historia del baloncesto insular, señalar los jugadores más significativos de cada una de las pasadas décadas, aunque en algunas de ellas -lo adelanto ya- pueda resultar casi imposible decantarse por uno sólo, al reunir varios jugadores méritos más que suficientes. Veamos qué sale y, por descontado, sepan perdonar mi atrevimiento.


Oficialmente el básquet comenzó en la isla en 1933 (en realidad, de manera informal algunos años antes). Pues bien, en los barruntos de su desarrollo (los convulsos años treinta) el jugador más destacado no puede ser otro que Severo Rodríguez “el Americano”. Ya ven ustedes que fue el primer “americano” del baloncesto palmero, aunque fuera hijo de isleños. Rodríguez aprendió este deporte en Cuba y lo enseñó más tarde en Los Llanos, en donde se convertiría en el verdadero precursor en la zona. Fundaría un potente equipo, el Pirata, con el que conseguiría muchas victorias sobre formaciones punteras de Santa Cruz de La Palma. Había, por supuesto, buenos jugadores en la capital (los pioneros: Aníbal Rodríguez, Kerensky Arrocha…), pero -infiero- ninguno a la altura del llanense.


De los años cuarenta, no debe haber ninguna duda en que nos inclinemos por Elirerto Galván como jugador más valioso. Casi internacional, Galván fue uno de los mejores baloncestistas de la Federación Centro (Madrid) en aquel periodo, donde participaría en sus competiciones unos cuantos años con el histórico Canarias de Madrid, aquel equipo de tantos palmeros universitarios que lograría el subcampeonatode España en 1947, cediendo sólo ante el Barcelona de Kucharsky.


Pancho Martín sería –con toda certeza- el mejor jugador en la década de los cincuenta. Líder del Frente de Juventudes, Martín marcó una época en la historia de nuestro deporte, primero como jugador y más tarde como entrenador y alma mater del C.B. La Palma. Precisamente sería un elemento del C.B. La Palma el más señero representante del baloncesto palmero de la década siguiente, los sesenta: Julio Plata, jugador sobresaliente que no militaría en equipos más importantes porque no entraba en sus planes (en los de él, claro), y para algunos entendidos el mejor de todos.


Los problemas para la designación comienzan con los años setenta, que es cuando La Palma empieza a exportar jugadores. En este caso, se impone optar por dos excelentes aleros, que jugaron tanto en el Náutico como en el Canarias de La Laguna: Eduardo Aciego y Simón Martín (Cuchi). Premio ex aequo para ellos. Pero la cosa se pone aún más peliaguda en los ochenta. A fuer de sincero, cometería una meridiana injusticia si no mentara tres nombres: Manolo de las Casas, Juan Méndez y Óscar Peña (con permiso de Luis Martín Sa). Todos jugadores ACB con el Canarias, aunque Méndez también lo fuera con Gran Canaria y Cáceres, y Peña (proveniente de la cantera del Real Madrid), con Fórum Valladolid y Breogán, además de ser internacional juvenil y junior.


Por último, reconozcamos que el nivel de los años noventa y de la primera década del nuevo milenio bajaría un pelín cuando menos, pese a producirse, por otro lado, los mayores logros por equipos de la historia (UB La Palma y CB Aridane). En este caso, nos quedaríamos, también ex aequo, con Pipi Cabrera y Carlos García Menotti (dos nuevos palmeros que triunfarían en el Canarias lagunero) en los noventa y con Sebas Arrocha, como jugador más significativo de los últimos años. Y termino con una postrera designación –por ser también de justicia-, la de los jugadores más representativos desde los setenta a esta parte, pero que desarrollaron casi toda su carrera deportiva en La Palma, y no fuera; en este supuesto, apunten estos dos nombres –en los que tampoco ha de haber mucha discusión-: Carlos Navarro “Emiliano y Fernando Peña (con el permiso de José Luis López, por supuesto). Hasta aquí la lista (por décadas). Buena semana.

2 comentarios:

  1. JJ, buen repaso de nuestros jugadores más legendarios. Yo creo que están todos los que son..., en especial, si estan clasificados por décadas. Quizás otro jugador importante fue Luis Martín Sa, pero, claro, coincidió en el tiempo con la década de los ochenta con De las Casas, Méndez y Peña. Demasiada gente. Un saludo.

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  2. Si, arriesgada la apuesta pero merece la pena. Mucha es la afición isleña por el baloncesto, así que imagino que tus lectores irán haciendo paulativamente sus apuestas.
    Lamentablemente yo no conozco lo suficiente como para poder dar unos pocos nombres. Solo puedo decir que espero que la U.B vuelva a ser lo que fue hace unos años.
    Saludos

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