sábado, 25 de junio de 2016

LOS ÁRBITROS DEL BALONCESTO PALMERO HASTA 1975


Los primeros árbitros del baloncesto palmero (y por ende, del baloncesto canario) fueron dos de sus principales precursores: Alfredo Díaz Moreno y Miguel Bethencourt Arrocha. Ambos, en especial el primero, dirigieron los partidos del primer campeonato “oficial” que se celebró en la isla, entre enero y marzo de 1934. Miguel Bethencourt habría arbitrado, además, el 30 de octubre de 1933 el primer encuentro de baloncesto en la isla, de carácter amistoso, por lo que se le suele considerar el primer árbitro de baloncesto de Canarias, aunque, a nuestro juicio, sería injusto que no compartiera dicho honor con el referido Díaz Moreno. Por cierto, en aquellos partidos de entonces actuaba un solo colegiado (y así fue durante muchos años), pese a que el reglamento internacional ya preveía un árbitro y un auxiliar.
Durante las siguientes competiciones que se suceden a lo largo del periodo republicano se incorporan nuevos colegiados como García Checa, Ceciliano Cabezola o Domingo Cruz, y en 1935 se convocan los primeros exámenes para árbitros de basket-ball. Tras el paréntesis de la Guerra Civil (que en el baloncesto palmero fue breve), los árbitros más activos son entonces Ángel de las Casas Cabezas, Gonzalo Castro Santos y el ya citado Ceciliano Cabezola. El colegio de árbitros se reorganiza a finales de de los años cuarenta, nombrando presidente a Alfredo Pérez Díaz, con quien colabora el propio Miguel Bethencourt.
Los años cincuenta son cosa de Domingo Martín Lorenzo, Ramón Ramos Pérez, Celestino Concepción, Gabriel Gómez Forns y del propio Alfredo Pérez Díaz. Ramón Ramos, que había sido jugador del histórico Canarias de Madrid,  pasa a presidir el colegio de árbitros a principios de los años sesenta y, durante gran parte de esa década, es el árbitro más activo, multiplicándose por doquier, a falta de "trencillas", junto a Luis Henríquez Pestana. No será hasta 1965 cuando los partidos comiencen a dirigirse por dos árbitros, aunque en la península ya se hacía desde 1947. Precisamente Luis Henríquez Pestana y Juan de la Barreda Pérez, este uno de los mejores jugadores de la época, son los primeros colegiados palmeros en dirigir en Tercera División Nacional, puesto que conforman la pareja de árbitros habitual en los encuentros como local del C.B. La Palma en su estreno oficial en la temporada 1967-68.
En 1969 se celebra un cursillo de arbitraje en Santa Cruz de La Palma (que se repite en 1970, en este caso también en Los Llanos de Aridane) que permite restablecer la delegación insular del colegio de árbitros tinerfeño. Se trata además de la temporada en la que se inicia en este menester Pedro Hernández Cabrera, luego uno de los mejores árbitros del baloncesto FIBA. En aquellos cursillos se forman los colegiados más destacados de las temporadas venideras: Isidoro Ramón Acosta (el primer árbitro palmero en dirigir en la entonces Segunda División Nacional), Ramón Pérez Frías, Pedro García Arribas, José Luis Martín, Jorge Morera Guanche, Carlos Tena Castellano o Carlos Martín Herrera. Hernández Cabrera “pita” en Primera División desde la temporada 1972-73, con apenas 19 años, y en la temporada siguiente se inicia en el "oficio" el saucero Ángel Recuenco Rodríguez, que también sería internacional y arbitraría 17 años en la máxima categoría del baloncesto español. José Manuel Cabrera Matos se convierte en presidente de la delegación palmera del colegio de árbitros en 1974 y sobre 1975 se incorporan como árbitros de Tercera División Eduardo Brito y Antonio (Toni) Hernández, los últimos nombres de este somero repaso por los principales árbitros de la historia de nuestro baloncesto.

* Fotos (de arriba a abajo): Alfredo Díaz Moreno, Miguel Bethencourt Arrocha, Gabriel Gómez Forns, Isidoro Ramón Acosta, Pedro Hernández Cabrera, Carlos Tena Castellano, José Manuel Cabrera Matos y Ángel Recuenco Rodríguez.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada